Qué es el bruxismo
El bruxismo se produce cuando una persona aprieta o rechina los dientes de forma involuntaria. Esto se produce más frecuentemente durante el sueño.
Es un trastorno muy común y suele ser causado por el estrés, la ansiedad, la depresión, una mala alineación dental, una enfermedad del sueño…
El bruxismo puede ser leve o grave, y los síntomas variarán según la persona. Los más comunes incluyen dolor de cabeza, dolor de oído, dolor de mandíbula, dientes sensibles y dolor en los músculos faciales. En algunos casos, el bruxismo también puede provocar problemas de sueño, como insomnio y fatiga diurna.
Aunque el bruxismo puede no ser una condición grave, tiene efectos dañinos en la salud dental y la calidad de vida de una persona. El apretamiento y rechinamiento constantes pueden desgastar el esmalte dental, provocar fracturas dentales, y aumentar el riesgo de caries y enfermedad de las encías. Además, el dolor y la incomodidad asociados con el bruxismo pueden afectar negativamente la calidad de vida de una persona y provocar problemas en el trabajo y en las relaciones interpersonales.

Tratamiento del bruxismo con Terapia Cráneo Sacral
La Terapia Cráneo Sacral es una técnica manual suave que se utiliza para liberar la tensión y el estrés acumulado en el cuerpo, especialmente en la zona de la cabeza, el cuello y la mandíbula. En el caso del bruxismo, la terapia craneosacral resulta muy beneficiosa para ayudar a reducir la tensión y el estrés que contribuyen a esta patología.
El objetivo de la terapia craneosacral es restaurar el equilibrio y la armonía del sistema nervioso central, que puede estar afectado por la tensión y el estrés acumulados en el cuerpo.
Durante una sesión de terapia craneosacral, el terapeuta aplicará una presión suave en determinados puntos del cuerpo para liberar la tensión y mejorar la circulación sanguínea y linfática.
La terapia craneosacral tiene repercusión en el alivio de los síntomas del bruxismo, como el dolor de mandíbula y la tensión muscular en la cabeza y el cuello. Además reduce el estrés y la ansiedad, factores determinantes, que perjudican directamente sobre los síntomas del bruxismo.

