Quistes Energéticos, Procedencia
En Terapia Cráneo Sacral localizamos y liberamos los quistes energéticos.
De dónde procede un Quiste Energético
Nuestros cuerpos tienen muchas experiencias a lo largo de nuestra vida, desde el nacimiento hasta el proceso de envejecimiento. No siempre tenemos control sobre las cosas que nos suceden, pero nuestros cuerpos siempre están haciendo todo lo posible para mantenernos a salvo y capaces de seguir adelante. A veces pasamos por eventos o traumas desagradables y nuestro cuerpo hace un gran trabajo almacenando energía (recuerdos, miedos, eventos…), tapándola para evitar que se propague por todo el sistema. Estas huellas emocionales o focos de estrés son lo que llamamos «Quistes de Energía», y liberarlos es uno de los enfoques de la Terapia Cráneo Sacral.
Estos quistes pueden permanecer en nuestro cuerpo durante muchos años, y es posible que ni siquiera nos demos cuenta de su existencia. Somos buenos lidiando con los pequeños golpes de la vida, pero muchas veces llegamos a un punto de inflexión en el que ya no podemos compensar la creciente cantidad de quistes de energía.
El dolor físico o la enfermedad pueden ser causados por la presencia de un quiste energético, que afecta el flujo de energía por todo el cuerpo. Con el tiempo, nuestra estructura física, especialmente nuestra alineación esquelética y tensión muscular, cambia en respuesta a estos quistes y, a menudo, no notamos estas pequeñas compensaciones; hasta que empiezan a causarnos dolor o malestar.
Un Quiste Energético provoca dolores y pérdida de vitalidad, allí donde se haya ubicado. Los Q.E. pueden proceder de varias direcciones y ser provocados por distintos motivos. Podríamos poner por ejemplo un golpe sobre el tobillo; el golpe puede introducirse a través de la pierna hasta la pelvis. Un Q.E. en los pulmones frecuentemente procede de un accidente en la espalda, al igual que los Q.E. en la vejiga es habitual que sean la consecuencia de una caída de espaldas.
Nuestro cuerpo adopta una serie de patrones estructurales, que son la consecuencia de nuestro carácter, experiencias, pensamientos, sentimientos, creencias, miedos y emociones; así como de nuestros traumas físicos y psíquicos. Los tejidos corporales adoptarán una forma determinada para sostener ese estado mental.
Los pensamientos y sentimientos tienen una clara conexión con el cuerpo. Los patrones mentales influyen en la manera en que es sistema nervioso central manifiesta su movilidad, con lo cual, afectan al movimiento de los fluidos y tejidos relacionados con dicho sistema.
Si eres de Barcelona y estás interesado en recibir un tratamiento de terapia cráneo sacral o deseas más información sobre el tratamiento; no dudes en contactar con nosotros, estaremos encantados de atenderte!
