Qué es la Cosmética Holística
La belleza parte del interior y se refleja en nuestro exterior. La cosmética holística se sirve de productos elaborados con ingredientes naturales, apartándose de los principios sintéticos. El resultado será una unión perfecta cuerpo-mente-espíritu; cuidando de un desarrollo sostenible, que permita satisfacer las necesidades presentes sin arriesgar la posibilidad de satisfacer sus propias necesidades, a las futuras generaciones.
La cosmética holística se basa en que el estado emocional está totalmente ligado con nuestro aspecto. Se busca la armonía entre el interior y el exterior gracias al equilibrio que nos aporta la naturaleza. De este modo, el cuidado de la piel nace del interior.
La cosmética natural u holística surgió como tratamiento de aquellas personas que se inclinaban por utilizar únicamente productos ecológicos o bien para el tratamiento de personas que no toleraban la cosmética química, pues les provocaba reacciones alérgicas. En la actualidad, la cosmética natural se encuentra muy presente y cada vez adquiere más valor. Se encuentra muy potenciada por el sector farmacéutico ya que no se trata únicamente de mejorar nuestra imagen, sino que además se relaciona con el cuidado y el bienestar.
En la cosmética natural, se han eliminado ingredientes químicos que pueden ser perjudiciales para nuestra salud y de los que hasta no hace mucho se utilizaban, desconociendo sus efectos nocivos.
Os voy a hablar un poco sobre estos ingredientes químicos y porque cada vez más intentamos no utilizarlos en nuestra piel:
Los parabenos
Son un conservante muy utilizado en los cosméticos, y habitualmente se combinan con otros tipos de conservantes. Estos ayudan a que los productos cosméticos no se estropeen una vez abiertos y a que no pierdan su efectividad.
Encontramos su presencia en cremas hidratantes, maquillajes, productos capilares y de afeitado. Se pueden identificar en las etiquetas de los productos como methylparaben, propylparaben, butylparaben o benzylparaben. Aunque el porcentaje de concentración de parabemos que se suele utilizar en estos cosméticos es muy bajo y, en principio no debería tener efectos nocivos sobre nuestra salud; un estudio reveló que se han detectado en ciertos tumores mamarios, no confirmándose que tuvieran relación en la formación del cáncer.
Fenol-Fenil
Es otro conservante habitual en cosmética. Son alcoholes derivados del benceno. Lo encontraremos, por ejemplo, en las lacas de pelo. En las etiquetas identificaremos el Fenol-Fenil como phenolphthalei y chlorophenol. Pueden afectar al sistema nervioso, al corazón, al hígado, al riñón y a la piel.
El aluminio
El aluminio es un metal muy habitual en los desodorantes y antitranspirantes, pero cada vez lo contienen menos de ellos; pues la fórmula de aluminio que se suele utilizar en los desodorantes (el clorhidrato de aluminio) es la más peligrosa. El aluminio bloquea temporalmente los extremos de los conductos excretores de las glándulas sudoríparas. Cada vez se relaciona más su uso con el cáncer de mama, e incluso existen estudios que demuestran que produce una alteración del ADN.
Los colorantes
Habitualmente, el color de un cosmético tiene más que ver con los colorantes artificiales que con los ingredientes que pueda contener, proporcionándoles un tono artificial. Se usan en todo tipo de productos y en las etiquetas los vamos a encontrar con las denominaciones acetanilin, HC orange, acid red o pigment. Se ha corroborado que entre los efectos nocivos del uso de aluminio en desodorantes, se encuentra el cáncer o la alteración del del ADN.
Aceites minerales
Son conservantes derivados del petróleo que aportan a los cosméticos una apariencia cremosa. Aportan una sensación falsa de hidratación mientras tenemos el producto sobre la piel, ya que la cubren tapando y obstruyendo los poros; pero realmente lo que hacen es absorber la propia humedad de la piel y acabarán resecándola.
Se encuentran en muchísimas cremas para adultos y niños con el nombre de mineral oil, paraffinum o petrolatum. La utilización de aceites minerales puede producir alergias, acné, irritación y sequedad.
Los ftalatos
Son unos disolventes presentes en los esmaltes que se utilizan para las manicuras, en las lacas para el pelo y en algunos desodorantes. Los identificaremos en las etiquetas como dietihexiloftalato (DEHP), dibutilftalato (DBP) o butibenziftalato (BBP). Los ftalatos están prohibidos en cualquier artículo de uso infantil y pueden producir asma y cáncer.
Sodium Lauril Sulfate
Es un detergente cada vez menos utilizado en la formulación de geles y champús, que se utiliza como componente de los detergentes con uso industrial. Se puede encontrar en cualquier productos cosmético de higiene (limpiadoras, champús, cremas…). El Sodium Lauril Sulfate tiene un efecto acumulativo y se va depositando en los tejidos de los pulmones, el corazón o los ojos. Favoreciendo la aparición de cáncer y pudiendo alterar el ADN.
Diethanolamine
Es una sustancia que se utiliza como detergente y que se encuentra en todos los productos que producen espuma. En la etiqueta la podemos identificar como DEA. Se llega a concentrar en el hígado y en los riñones y favorece la aparición de cáncer.

La cosmética natural y holística utiliza técnicas como la aromaterapia y la cromoterapia y sus productos están compuestos por ingredientes naturales, que se adaptan a las necesidades individuales de cada persona. La cosmética natural repercute sobre los sentidos y busca la armonía y el equilibrio del estado anímico. Los ingredientes naturales que se utilizan como aceites esenciales tienen efectos sobre el cuerpo y la mente. Por ejemplo, la lavanda actúa a nivel físico como antiséptico, y a nivel emocional tiene un efecto sedante. Teniendo en cuenta que el estrés provoca un envejecimiento prematuro de la piel, la relajación provocaría un rejuvenecimiento cutáneo.
Si estás interesado en recibir un tratamiento de cosmética holística, no dudes en contactar con nosotros; estaremos encantados de atenderte!
