¿Quién soy?

Masaje craneosacral Sant Cugat Belén hernández

Me llamo Belén Hernández Rodríguez

hace más de 25 años que me formé como terapeuta de Shiatsu y, desde entonces, he seguido aprendiendo y experimentando nuevas técnicas hasta llegar a la Terapia Cráneo Sacral en sant Cugat del Vallés.

Mi vocación es hacer que los demás se sientan bien consigo mismos.

Adoro mi profesión pues, desde la máxima humildad, me permite acompañar a los demás en su proceso de sanación, física y mental.

La Terapia Cráneo Sacral me permite observar cómo actúa el médico interior de cada paciente, respetando su proceso de auto curación, en el que el cuerpo cumple un rol “participativo”, en lugar de ser sometido a tratamientos invasivos.

Esta terapia también trata la Liberación Somato emocional, un proceso que está destinado a liberar el cuerpo y la mente de efectos nocivos, producidos por traumatismos y experiencias negativas que nos han acontecido a lo largo de nuestra vida.

Entre mis tratamientos no podían faltar los masajes relajantes, que más allá de ofrecer al cuerpo y la mente un estado profundo de bienestar, gracias a la técnica de shiatsu, que aúna de manera muy efectiva, lo físico y emocional, se equilibra la energía vital a través de la presión con los dedos en los diversos meridianos, que son los canales por los que fluye dicha energía.

Esta técnica, que promueve la relajación como objetivo principal, es un tratamiento muy reconfortante que se centra en descargar la tensión acumulada en todo el cuerpo y obtener una sensación máxima de bienestar. Además estimula en el organismo una serie de acciones positivas que potencian nuestra capacidad natural para recuperar la salud.

En mis tratamientos también incorporo tratamientos faciales y tratamientos corporales.

Me apoyo en la cosmética holística, que se fundamenta en que el estado emocional. Está estrechamente relacionado con nuestro aspecto, buscando el equilibrio entre el interior y el exterior, a través de la armonía que nos aporta la naturaleza.

La idea es suplir carencias o debilidades de la piel, restableciendo y manteniendo la armonía y la normalidad.

Todos los tipos de piel aprenden, paso a paso, a convertirse en pieles sanas.